miércoles, 11 de enero de 2012

La Madre Naturaleza


...Uno de los libros que más me marcaron cuando tenía 16 años...

La madre Naturaleza fue considerada en el momento de su aparición uno de los ejemplos más ortodoxos del Naturalismo en España, a pesar de sus diferencias con las prescripciones de Zola. La novela se ocupa de un proceso natural que está condenado por la sociedad: el enfrentamiento entre naturaleza y cultura, expresado como la fuerza irresistible del amor que sienten dos seres que acaban sucumbiendo a los impulsos naturales.
 
La madre naturaleza publicada en 1887 es la conclusión de la historia de los personajes que conocimos en los Pazos de Ulloa. Si bien es más que una brillante continuación del libro no llega al nivel de su predecesora en mi opinión. Aquí la autora usa una prosa más poética y descriptiva , en sus páginas sientes el amor que sentía la escritora por su tierra recreando los ambientes campestres. Por fin vemos desarrollados los personajes de Perucho y Manuela. Y conocemos a otro personaje no menos interesante: Gabriel. Otro gran libro de esta escritora con el que he disfrutado mucho, pude saborear el libro.
***
 
 
"Las nubes, amontonadas y de un gris amoratado, como de tinta desleída, fueron juntándose, juntándose, sin duda a cónclave, en las alturas del cielo, deliberando si se desharían o no se desharían en chubasco. Resueltas finalmente a lo primero, empezaron por soltar goterones anchos, gruesos, legítima lluvia de estío, que doblaba las puntas de las yerbas y resonaba estrepitosamente en los zarzales; luego se apresuraron a porfía, multiplicaron sus esfuerzos, se derritieron en rápidos y oblicuos hilos de agua, empapando la tierra, inundando los matorrales, sumergiendo la vegetación menuda, colándose como podían al través de la copa de los árboles para escurrir después tronco abajo, a manera de raudales de lágrimas por un semblante rugoso y moreno. Bajo un árbol se refugió la pareja. Era el árbol protector magnífico castaño, de majestuosa y vasta copa, abierta con pompa casi arquitectural sobre el ancha y firme columna del tronco, que parecía lanzarse arrogantemente hacia las desatadas nubes: árbol patriarcal, de esos que ven con indiferencia desdeñosa sucederse generaciones de chinches, pulgones, hormigas y larvas, y les dan cuna y sepulcro en los senos de su rajada corteza. "
"Iban orillando un sembrado de trigo, que en aquel país abundan menos y se siegan más tarde que los de centeno. Si a la luz del sol un trigal es cosa linda por su frescura de égloga, por los tonos pastoriles de sus espigas, amapolas, cardos y acianos, de noche gana en aromas lo que pierde en colores, y parece perfumado colchón tendido bajo un dosel de seda bordado de astros. Convida a tomar asiento el florido ribazo alfombrado de manzanillas, cuya vaga blancura se destaca sobre la franja de yerba; y allá detrás se oye el susurro casi imperceptible de los tallos que van y vienen como las ondas de una laguna. "
"Uno de los deleites más sibaríticos para el feroz egoísmo humano, es ver -desde una pradería fresca, toda empapada en agua, toda salpicada de amarillos ranunclos y delicadas gramíneas, a la sombra de un grupo de álamos y un seto de mimbrales, regalado el oído con el suave murmurio del cañaveral, el argentino cántico del riachuelo y las piadas ternezas que se cruzan entre jilgueros, pardales y mirlos- cómo vence la cuesta de la carretera próxima, a paso de tortuga, el armatoste de la diligencia. Hace el pensamiento un paralelo (fuente de epicúreos goces, sazonados por el espectáculo del martirio ajeno), entre aquella fastidiosa angostura y esta dulce libertad, aquellos malos olores y estas auras embalsamadas, aquel ambiente irrespirable y esta atmósfera clara y vibrante de átomos de sol, aquel impertinente contacto forzoso y esta soledad amable y reparadora, aquel desapacible estrépito de ruedas y cristales y estos gorjeos de aves y manso ruido de viento, y por último, aquel riesgo próximo y esta seguridad deliciosa en el seno de una naturaleza amiga, risueña y penetrada de bondad."




Emilia Pardo Bazán

miércoles, 21 de diciembre de 2011

...EDUCAR...

Educar es lo mismo
que poner motor a una barca…
hay que medir, pesar, equilibrar…
… y poner todo en marcha.
Para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino…
un poco de pirata…
un poco de poeta…
y un kilo y medio de paciencia
concentrada.
Pero es consolador soñar
mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes,
hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá
nuestra bandera
enarbolada.


Gabriel Celaya


sábado, 5 de noviembre de 2011

¿Qué es la Literatura?

Según la RAE: la Literatura es el Arte que emplea como medio de expresión de una lengua.
 
Para mí la Literatura es la libertad de expresión de los sentimientos y éstados de ánimo a través de la palabra, de una forma muy peculiar e íntima de quien la escribe.


Finaliza el relato






“Érase una vez, en Bagdad, un criado que servía a un rico mercader. Un día, muy de mañana, el criado se dirigió al mercado para hacer la compra. Pero esa mañana no fue como todas las demás, porque esa mañana vio allí a la Muerte y porque la Muerte le hizo un gesto.

Aterrado, el criado volvió a casa del mercader.

-Amo -le dijo-, déjame el caballo más veloz de la casa. Esta noche quiero estar muy lejos de Bagdad. Esta noche quiero estar en la remota ciudad de Ispahán.

-Pero ¿por qué quieres huir?

-Porque he visto a la Muerte en el mercado y me ha hecho un gesto de amenaza.

El mercader se compadeció de él y le dejó el caballo, y el criado partió con la esperanza de estar por la noche en Ispahán.

Por la tarde, el propio mercader fue al mercado y, como le había sucedido antes al criado, también él vio a la Muerte.

-Muerte -le dijo acercándose a ella-, ¿por qué le has hecho un gesto de amenaza a mi criado?...”

La Muerte contestó: -no fue un gesto de amenaza sino de advertencia.


-¿Advertencia?, preguntó el Mercader extrañado


-Sí, porque alquien muy cercano recibirá mi visita.


El Mercader volvió a su hacienda al atardecer. No paró de darle vueltas a lo que le había dicho la Muerte.
A media noche llamaron a la puerta. Cuál fue su sorpresa al encontrar al criado compungido y agazapado. El Mercader sorprendido le preguntó qué le había ocurrido, y contestó:


-Amo, llendo de camino a Ispahán el caballo se accidentó, y comprendí que no podría luchar contra el destino, así que decidí volver y afrontar la situación.

...A la mañana siguiente, el criado fue a despertar con el desayuno a su Mercader como todos y cada uno de los días que le sirvió, pero allí no estaba su amo....y jamás le volvió a ver....





FIN

lunes, 24 de octubre de 2011

Mi vida en un sms

M llamo Sara, nací l 15 d noviembr y tng 20 años. Tng 3 hermanos y una familia estupnda. Estudio lo q siempr he qerido, magisterio,y cn mx ilusión trmino st año

lunes, 17 de octubre de 2011

Busca motivos para SONREIR :)

Asume tus errores, sé consecuente, borra las malas huellas del pasado y pisa firme este presente. Un día crees que lo tienes todo, que las razones para sonreír son suficientes y con la misma facilidad con la que todo llega, todo se va. Dar por hecho que nadie va a estar contigo en tu caída no es la solución. Lo mas fácil es rendirse, darlo todo por perdido, es lo más fácil y lo más cobarde. El miedo a todo y a nada al mismo tiempo, grita y si crees que no te oyen no te rindas, grita más fuerte aún, hasta quedarte sin voz. Es fácil decirlo, sí, pero tienes que convencerte de que también es fácil cumplirlo. Lo que un día se fue no volverá y se tiene que aceptar, hay que vivir con ello y no por ello. Seguir, buscar motivos por los que sonreír, por los que ser nosotros los dueños de nuestro tiempo y no el tiempo de nosotros...